viernes, 3 de agosto de 2012

Comentario sobre el #Tecnostrés ... -#ehealth #TIC

Siempre se habla de que las TIC son positivas
... de que las nuevas generaciones ya nacen con un "computador/ordenador bajo el brazo"
... de que debemos prepararnos para recibir al generación
... de que debemos todos adaptarnos o quedaremos out o seremos unos y unas e-xcluidos/as; 
... de que, con tanto gurú hablando de las virtudes de "estar conectados", quien no esté conectado parecerá un "alien" social.

Esto podría hacer pensar de qué, de una u otra manera, las TIC siempre serán positivas y por lo tanto enfrentarnos a ellas nos deben producir o inducir a tener sensaciones positivas. 

O, simplemente asumir que debemos trabajar con máquinas y sistemas informáticos o informatizados, guste o no, porque ahora somos digitales y la sociedad lo es (aunque en la práctica no lo sea tanto). 

Por lo último indicado entre paréntesis, se debe decir que un tema poco común a nivel de redes dice que esto no es así en general, estamos más desconectados que conectados.

Las tecnologías efectivamente en general producen estrés

Este tipo de estrés se ha tipificado como tecnostrés, o el estrés ante la tecnología y por la tecnología en sí misma. 

Es decir, el estrés que se produce con algo tan simple como prender un ordenador/computador (sea la tensión implícita de que algo no funcione o la tensión explícita de debo hacer un trabajo), como el estrés de interactuar con algún sistema de software, o como el estrés de tener que "trabajar en equipo". 

Este estrés  incluye tomar decisiones sobre tecnologías, en situaciones como una reunión empresarial, o al momento de escoger un electrodoméstico. 

Lo último, la elección tecnológica de cosas cotidianas supone algo más. Veamos.

El simple ejercicio o actividad de pensar todo el tiempo qué se gana o ganaría, o pierde, por hacer estas tareas que muchas veces no suponen más valor que el estar al día: como cambiar de móvil todos los años, cuando las necesidades de comunicación ya fueron satisfechas con los primeros móviles, hace pensar que vivimos un estrés más complejo de los tradicional.

El tecnoestrés se ha estudiado de manera poco masiva pero dentro de lo poco conocido y realizado hay estudios que intentan profundizar en el tema. Así se han categorizado dos tipos de tecnostrés:
  • Tecnostrain o estrés negativo ante la tecnología.
  • Tecnoadicción o el estrés positivo ante la tecnología.
Frente al hecho de gestionar las nuevas relaciones entre personas y máquinas a todo nivel social, es bueno incluir este tipo de situaciones que se ven poco. Es bueno estudiar un poco más de este poco conocido fenómeno de las TIC.
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  • Llorens, Susana; Salanova, Marisa; y, Ventura, Mercedes. (2011). Tecnoestrés. Guía de intervención. Ed. Síntesis. Madrid-España. 177 pp.

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