viernes, 21 de abril de 2017

#egovernment = effectivity + government + openness + VUCA

Gobierno Electrónico debe renovarse.


En este post planteo que la idea de Gobierno Electrónico debe renovarse.

Propongo que el concepto debe referirse a escenarios presentes donde el origen tecnológico del término requiere incluir, o más bien madurar hacia un estado de consolidación que integre aspectos de gestión, ciudadanía y globalización. 

Así que, jugando con las letras y las ideas, propongo que la sigla egov se entienda de la siguiente manera:
  • e : eficiencia / eficacia / efectividad  
  • g : gobernanza y gobernabilidad
  • o : openess / apertura
  • v : VUCA 
Ahora digo porqué, aunque advierto que se puede profundizar mucho más, si bien invito en esta primera instancia al debate y la reflexión.  


What You Should Do To Build a Functional E-government - Estonia - (subtitulado en inglés 13:18')

Un Gobierno Electrónico entendido como una unidad gestora de recursos debe procurar eficiencia, eficacia y efectividad en su propio proceder y en el manejo de los recursos que dispone.

Además, cualquier gestor organizacional, sea del ámbito público, privado o social, sabe perfectamente que automatizar digitalmente una organización es un primer paso continuado por muchos otros, y que antes de automatizar hay que tener meridianamente claro qué mejorar, porque nunca el hecho de automatizar supone un fin en sí mismo.  

Pero igualmente, este gestor ha de priorizar que la relación entre las personas, el gobierno y los diversos actores del estado se rija por criterios de eficiencia, eficacia y efectividad medidos desde la perspectiva de los ciudadanos.
Y por la misma razón, esta preocupación dentro del espacio público y gubernamental no ha de ser menor, pues los ciudadanos ya no esperan que las cosas, simplemente, ocurran, sino que lo hagan profundizando en su óptica individual, conformando el conjunto de éstas el marco global de su ciudadanía.  

Vistas así las cosas, el gobierno electrónico es un garante de eficiencia, un promotor de la eficacia y un aliado clave en la efectividad gubernamentalCasos no hay muchos, pero los hay.
Un Gobierno Electrónico responde a un modelo. El problema es el origen de ese modelo. En ocasiones se identifica con un modelo de gobierno y/o con el modelo de estado. 

Pero, y a veces más frecuentemente de lo esperado, este modelo responde a un modelo tecnológico o al sistema que el servicio público construye en su creencia de cómo debe responder el ciudadano a una serie de servicios computarizados.

En cualquier caso, el Gobierno Electrónico existe dentro de un modelo de gobernanza, que define y condiciona la relación entre gobierno y gobernados

Y dicha gobernanza se regenera y co-crea continuamente con las propuestas y evolución del Gobierno Electrónico.  

Como consecuencia directa de la implementación de este modelo, se genera una  política pública respetuosa con los ciudadanos, turistas e inmigrantes de un país.

Así, este marco debe concebirse de tal manera que conduzca y permita construir estructuras claras de gobernabilidad materializadas en forma de políticas, servicios y procesos orientados al ciudadano.

Por otro lado, la gobernabilidad también evoluciona de la mano del propio Gobierno Electrónico. De no hacerlo, conceptos como la participación ciudadana, la democracia participativa, el control ciudadano, entre otros, quedan fuera de toda posibilidad seria de existir y manifestarse. 

Por supuesto, gobernanza y gobernabilidad han de integrarse en el hecho de  que las personas buscan vivir en un espacio donde puedan desarrollarse. Pero, considerando que el Gobierno Electrónico debe aceptar que no puede llegar a todas las personas, o que muchas personas libremente puedan rechazarlo.
Además, es importante pensar que Gobierno Electrónico no busca ni una gobernanza digital y ni una una gobernabilidad informática de la ciudadania, mediante recursos tecnológicos. 
Gobierno Electrónico busca un gobierno renovado tanto de su sentido de democracia, como en un profundo involucramiento y compromiso (no solamente de participación) de las personas en el gobierno. 

Un Gobierno Electrónico ya no puede pensarse como un sistema cerrado. 

El Gobierno Electrónico co-existe hibridado con ideas de gobierno digital, gobierno en línea, gobierno informatizado, así como con otros conceptos de innovación pública, modernización del estado, solo por nombrar algunos.

Por eso, el Gobierno Electrónico debe ser un concepto, un sistema y una infraestructura socio-técnica abierta en todo sentido

Esto va más allá de ideas de Open Government, Open Datainteroperabilidad en todos sus niveles, "law-based and emerged from citizen's", entre otros.

El Gobierno Electrónico se justifica desde la ciudadanía. 

En una realidad donde las personas ya estamos interconectadas y los gobiernos observan muy pasivamente cómo sus ciudadanos se van cada vez más al sector privado o piden privatizar servicios en pro de la eficiencia, porque son más baratos o porque simplemente cuestan más pero consumen menos tiempo, el Gobierno Electrónico debe replantearse su misión.

El Gobierno Electrónico se planifica a largo plazo fundamentándose en estrategias consistentes y coherentes.

El Gobierno Electrónico actúa en el corto plazo con dispositivos y mecanismos de gestión tecnológica y de rectoría política que resulten ágiles y veloces.
Y todo con el fin de responder a escenarios cambiantes.

Vivimos en un mundo VUCA.

Dicho de otra forma, el Gobierno Electrónico evoluciona y se mueve en entornos Volátiles, Inciertos, Complejos y Ambiguos (VUCA). 

Por ejemplo, los directivos del Gobierno Electrónico se renuevan a alta velocidad, y los planes cambian sin seguir una política de estado. También las TIC evolucionan más rápido de lo esperado, dejando obsoletos presupuestos y políticas. 

Aparecen, siguiendo con más ejemplos, retos de ciberseguridad, así como problemas jurídicos de protección de datos, el cambio derivado de tecnologías como la IoT o el blockchain, o simplemente las personas que habitan un país existen como "ciudadanos digitales" en más de un país como parte de servicios que usan.  

Además, no es lo mismo un Gobierno Electrónico nacido en la era de los grandes ordenadores y complejos sistemas y de white-collar, al Gobierno Electrónico contemporáneo de la era de las redes sociales, de internet, de la estandarización, de un volumen creciente de ciudadanos preparados para usar las TIC, y de personas que buscan por sí mismas soluciones exigiendo a un tiempo rapidez y precisión en las respuestas que esperan. 

Como conclusión final, y sabiendo que cada lector podría ampliar estas ideas, cabe preguntarse algunas cuestiones: 
  • ¿hasta cuando debemos aguantar que el Gobierno Electrónico es nada más que que un asunto computacional?; 
  • ¿hasta cuando se debe seguir invirtiendo solamente en modelos de gobierno de la tecnología que se deben o deberían aplicar?;
  • ¿está realmente preparado el Gobierno Electrónico para responder al nuevo ciudadano digital?
  • ¿será posible que debamos aceptar que el Gobierno Electrónico está desfasado ante el hecho tangible de que las personas lo superaron informáticamente y digitalmente y ya no les interesa?;
  • ¿será que los modelos de madurez de Gobierno Electrónico están obsoletos, y no vemos que el Gobierno Electrónico aún no ha alcanzado su madurez en un nuevo modelo de madurez amplio que incluye dimensiones técnicas, gestoras, cívica y ciudadanas?;
  • etc ...









lunes, 20 de febrero de 2017

#TIC: Instrumentos políticos en asuntos públicos (2016)

En este post abordó el impacto político de las TIC en el espacio de la esfera pública.

Desde hace 50 años se dice que las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), cambiarían la sociedad. 

Al inicio fueron cambios en métodos y procesos, y luego más epistemológico, en la forma cómo nos relacionamos y cómo se han delineado las relaciones entre personas, gobiernos y tecnologías inform´ticas y digitales. 

Pero como todo avance tecnológico, pasado el período de "obnubilación" ante una nueva tecnología, viene el período de decantación, es decir, cuando la tecnología pasa a ser un commodity y la sociedad lo inserta en sus valores y principios ... los cuales muchas veces no cambian con la tecnología. 

Así que aquí van varios post que resumen cómo las TIC son ahora instrumentos políticos y re-definen las fronteras de los asuntos públicos.


  • e-government. El impacto de la tecnificación, computarización e informatización de los modos y formas de operación de lo público ha dado lugar a varios debates dentro de la esfera pública. Pero lo que inicialmente fue una mejora técnificada de los procesos y servicios públicos, con las redes sociales se rompió. Han surgido conceptos como gobierno abierto, datos abiertos, democracia participativa, e-vote y muchos otros términos, con el fin de poder sistematizar la ola de cambios que se estaban dando. En este post, resumo varios post que tratan el gobierno electrónico en la actualidad, revisando su ámbito y alcance contemporáneo, así como los beneficios (que van más allá de lo meramente técnico o de eficiencia), y algunos casos. La conclusión es que ahora no hablamos de modernizar o digitalizar un gobierno y conectar al ciudadano con computadores, redes, formularios  digitales o portales de servicios, sino de proponer servicios desde los ciudadanos y las personas que interactúan con un gobierno y un estado. 

  • OpenData & OpenGov. Si algo ha definido mejor el rol de un estado ha sido la posibilidad de que los datos de un gobierno (o estado) sean de acceso y consulta pública. No es un tema menor, de hecho es un fenómeno más jurídico que técnico. Dejando de lado este debate, el dominio de discusión y de posibilidades que se abre ante la nueva relación digital entre gobierno y ciudadano, abre espacio a todo un análisis más complejo en lo conceptual que en lo técnico. Técnicamente todo se limita gestionar datos en formatos estandarizados, lo cual puede ser más sencillo de abordar que lo conceptual. Abrir (o aperturar) datos conceptualmente es abrir caminos donde la gestión pública puede ser llevada desde el ciudadano como gestor y como controlador, generando así el espacio de lo que se llama un gobierno abierto, término que va más allá de un gobierno que está dispuesto a ser observado, sino que implica una responsabilidad cívica en estar monitoreando un gobierno y no esperar una elección para preocuparse de qué pasa con un gobierno. En este post reviso aspectos teóricos e históricos de estos conceptos, así como el impacto su impacto en varios ámbitos, y algunas experiencias. La conclusión es que se ha ganado mucho en mejorar la relación con los gobiernos, pero se han creado nuevas formas de impedir la apertura .. que lamentablemente se está observando son tanto técnicas como no-técnicas.

  • Liderazgo. Se ha llegado a un momento de socialización digital donde todo ocurre digitalmente. Los mensajes viajan por medios digitales y las personas ya no caminan erguidos, sino cabizbajos mirando un teléfono inteligente. Las empresas están regulando el uso de teléfonos en reuniones para no distraerse. Las empresas deben adaptarse a los millenials y centennials, para reconocer su aporte y equilibrar culturas distintas para una co-existencia laboral sana. Por eso, el liderazgo en el mundo digital, es ahora un tema clave de supervivencia qué, curiosamente, no es algo a ser abordado 100% digitalmente. En este post reviso varios post que muestran que el liderazgo en la era digital, no es encontrar soluciones digitales, sino que debe ponderarse un equilibrio que deje en el espacio no-digital las relaciones de liderazgo clave. La conclusión es que el liderazgo ahora es un nuevo espacio de gestión que, puede decirse, y siguiendo la Ley de Pareto, un 80% digitalmente para temas cotidianos o de baja conflictividad y un 20% en el cara-a-cara para temas claves y que requieren una gestión más cercana de lo humano.

  • Transparencia. La transparencia es un término muy repetido últimamente. Socialmente la palabra tiene una connotación negativa, aunque en realidad es todo lo opuesto. Pero así como las tecnologías computacionales, electrónicas e informáticas han permitido permear y bajar la difícil barrera entre clientes y empresas y entre ciudadanos y gobiernos, es cierto que "la malicia" humana genera impedimentos para la transparencia. Y por eso en este post abordo esta cuestión hablando de tramparencia y transapariencia. La conclusión es que la búsqueda de la transparencia no es tecnológica, sino que debe partir de los propios valores de las personas.

  • BigData y Transparencia. Gracias a los avances en el almacenamiento de datos, se han podido almacenar cada vez más datos. Ahora mismo, los datos digitalizados han hecho emerger los viejos retos de buscar información de forma rápida, eficiencia, certera y segura. BigData ha surgido como la tecnología que posibilita la búsqueda de millones de millones de datos distribuidos en muchos sitios de almacenamiento. Pero no veamos lo técnico, veamos las implicancias no-técnicas. La posibilidad de encontrar patrones, vincular datos entre varios sitios, y extrapolar tendencias ha permitido abrir todo un espacio de posiblidades al análisis de datos para la transparencia. En este post comento esta nueva relación desde la democracia, los mercados y los proyectos sociales. La conclusión es que con BigData se aumenta la posibilidad de que la transparencia de datos sea un derecho natural y no un derecho a medias.

  • Mentira Política. Quizás este post se aleje de lo anterior, pero en realidad es muy relevante para el presente post. Comprender cómo opera la mentira política y cómo se transforma es clave, pues permite conocer mejor cómo opera la gestión política y cómo la gestión política se relaciona con los sucesos que se le acercan, como las TIC. En este post, desde una perspectiva amplia de Derrida y Swift se revisa el concepto y sus particularidades. La conclusión es que las TIC simplemente han mostrado que la mentira política (positiva y negativa) siga evolucionando como siempre sin perder su esencia: transmutar siempre la realidad en beneficio de un actor político.

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sábado, 18 de febrero de 2017

#SmartCity: por un sentido común smart (2016)



El concepto Smart ha seguido creciendo el 2016 añadiendo "nuevos apellidos". Yo ya había hablado de SmartTerritory que se está promocionando como SmartRegion

Por eso, dediqué el 2016 a profundizar en la noción y sentido de la palabra Smart y si hay algo claro es que Smart no es un concepto tecnológico, sino un concepto humano, de personas, de cercanía relacional entre personas, de calidad de vida (y no me refiero a un mundo lleno de apps), no excluyentes, de seguridad, de confianza y de confidencialidad en lo que hacemos, y así muchas cosas que se están valorizando cada vez más por planificadores urbanos, organismos internacionales y gestores de ciudades.

Es claro que una SmartCity NO es una ciudad para millenials ni pensada por ellos ni pensada para ellos. Y, por lo mismo, una SmartCity es para personas, sean analógicos o digitales. 

Smart es buscar modelos alternativos de sociedad y de actitud ante los retos de los nuevos entornos sociales, como por ejemplo el concepto hygge, el cual debe observarse pero no copiarse.

Y esto permite decir que los temas relativos a los territorios Smart son diversos y surgen ahora varias ideas como ... debe evitarse que el racionalismo de la ciudad se aleje de las emociones, el comportamiento y las emociones humanas ... la ciudad es un derecho de todos no solamente es un debate jurídico basado en conocer el derecho a la ciudad para y por algunos iluminados o trendingsociety ... la ciudad no es un espacio público, lo público es el espacio de convivencia interactivo, regulado y debatido por las personas ... la ciudad no es parque temático ni un app store ni una neo gentrificación digital de algunos sectores privilegiados ... 

Por eso pensar hoy en día una SmartCity, o un SmartTerritory o SmartRegion, no requiere una planificación tecnológica, sino una planificación de los deseos y necesidades de las personas que viven en un espacio compartido

Por eso trabajé el concepto de Smart en diversas variantes: City, Territory y Government, y sus relaciones: "Smart: un adjetivo a cuidar - SmartCity SmartTerritory SmartGovernment" -Mayo 3, 2016- (http://www.christianestay.com/2016/05/smart-un-adjetivo-a-cuidar-smartcity-smartterritory-smartgovernment.html) - "SmartCity: de lo digital/inteligente a lo pensado por y para las personas" -Abril 29, 2016- (https://cestay.wordpress.com/2016/04/29/smartcity-de-lo-digitalinteligente-a-lo-pensado-por-y-para-personas-egovernment-digitalcity/). 

Pero lo anterior no se logra concretar sin tener claro los retos que supone usar el concepto Smart. Estos los presenté en el post "Smart: 9 retos de un concepto muy quemado" -Abril 14, 2016- (http://www.christianestay.com/2016/04/smart-9-retos-de-un-concepto-muy-quemado.html).

Y un gran resumen de ideas del 2015, donde concentré varias ideas que sin ellas cualquier planificador territorial o urbano no puede dejar de lado si quiere convertir un espacio de vida en un espacio Smart: "SmartCity: conviviendo con el cambio y la tradición" -Enero 24, 2016- (http://www.christianestay.com/2016/01/smartcity-conviviendo-con-el-cambio-y-la-tradicion.html).

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