sábado, 24 de septiembre de 2022

La innovación es educación, no tanto formación

 

La innovación es educación, no tanto formación

Este post comparte una reflexión sobre lo que ha tocado escuchar en 30 aós metido en innovación.

Cada 10 años la innovación se pone de moda y salen "expertos". 

Hace 20-30 años eran "expertos" y desde hace 10-20 años son "expertos y expertas". Sí, pues la innovación también ha sido golpeada por la diferencia de género, para lo bueno y lo malo.

Volviendo al tema del post, la innovación cada decenio se activa con temas de moda, y para superar profesionales de falsos profetas se requiere mucha preparación y seniority.

Y es aquí donde entra la educación. 

La innovación requiere ciertas prácticas, hábitos e higiene social y mental que va más allá de tácticas y técnicas de coach, inteligencia emocional y un gran etc.

la innovación desde hace un Siglo ha sido liderada por personas con rasgos y personalidades diversas. Y si vamos un poco más allá, continentales y si nos vamos a la época de la Guerra Fría, la cosa se vuelve más "curiosa". No se trata de comparar o decir que estaban los del Este y los del Oeste, sino que las formas de generar innovaciones provenían de rasgos culturales diversos.

Al día de hoy y considerando que a pesar de vivir una época hiperconectada y mult-informada, la innovación requiere educación para comprender los contextos y los matices, y para saber cuando no invovar.

Y esto es más que una formación en innovación. 

Al hablar de formación en innovación no me refiero a hacer un curso de Agile, de Design Thinking o un posgrado, sino a tener una formación multisectorial y que no resiste debate si esta formación está avalada por experiencia o títulos y grados.

Es más, en innovación es raro decir que alguien por tener grados o experiencia se es más o menos innovador. La formación, la buena, es vital y esencial. Alguien con educación lo sabe perfectamente bien, y si tiene una educación clara sabrá qué nivel de formación requerirá.

Por ello la educación es clave en la innovación. Y eso no se ventila ni se gana en redes sociales.

Este post no invita a que cualquier persona ahora salte al ruedo diciendo que es experto en innovación que por lo demás expertos en innovación no existen. Ya tenemos muchos vende humo o seudo-expertos que venden como innovación técnicas motivacionales de venta o de coach, alguna herramienta aprendida en una certificación de fin de semana, o lo que sea. 

Espero estas ideas sirvan y a ver si rompemos los ciclos y círculos noveleros, circenses, coachers, y demode de la innovación. 


The surprising habits of original thinkers (duración 15:24)

lunes, 31 de enero de 2022

"Estoy aprendiendo cada día" ... y el costo social y empresarial de esta frase.

"Estoy aprendiendo cada día" ... y el costo social y empresarial de esta frase.

Este post expone un "asunto" poco analizado hoy en día y es la banalización del aprender a diario.

No es un post ideológico ni político, sino que parte de la frase empleada por el -actual, Enero del 2022- Presidente de la República del Perú, Pedro Castillo.

En un artículo de DW "Pedro Castillo, de crisis en crisis en su primer medio año en Perú" se hace un resumen de la gestión del Presidente Castillo, la cual se caracteriza por la frase "estoy aprendiendo cada día" que el mismo mandatario señala y esgrime como argumento de su gestión. DW señala que la gestión es claramente deficitaria y expone a un mandatario poco preparado y apto para el cargo y la gestión que conlleva.

Más allá de todo, la frase "estoy aprendiendo cada día" es lo interesante. No es una frase cualquiera. Es muy repetida en las organizaciones. Vamos, que es la frase de moda en las empresas. 

Es más que frecuente escuchar sus variantes "estamos aprendiendo", "estoy aprendiendo", "debemos aprender como equipo" y así etc., etc., y etc.

DW señala que la frase esconde el coste social de aprender de forma infundada. Y esta idea DW se aplica las empresas. 

En dos años de COVID quedó muy evidenciado. Muchas personas, claramente no aptas o no preparadas, en las empresas usan la frase la "tapar" fracasos, vacíos profesionales o de experiencia o, lo más grave, incapacidad reflexiva y de efectivamente aprender.

Lamentablemente la frase hace que otra más valiosa "vamos a aprender continuamente" quede tapada por la mediocridad de quienes van al día resolviendo sin ninguna reflexión crítica y profunda, tal como se pide a los profesionales como parte de las nuevas habilidades blandas.

Si "paramos el oído" es muy frecuente.  

Cada empresa es responsable de contratar a sus directivos y no directivos. 

Cada empresa es dueña de hacer lo que le plazca con sus operaciones y de cómo las ejecute y mejore. 

Pero cada empresa debe hacerse responsable de contar con profesionales aptos, que no dejen todo a la autocomplacencia de "estoy aprendiendo cada día" al coste de dejar en riesgo a su empresa, malgastar tiempo y dinero en decisiones que podrían haberse tomado mejor, o simplemente a racionalizar acciones mejorando el servicio y la contraprestación a sus clientes y financistas.

Así que ya sabes, si escuchas a alguien decir "estoy aprendiendo cada día", preocúpate y llama a RRHH y a los/las dueños/dueñas. 


NOTA: hay más gobiernos, sin importar su ideología, que se manejan de esta manera, pero el artículo de DW es muy elocuente al respecto. Este post se escribe con el fin de que las empresas aprendan de un modo de hacer las cosas poco adecuado a un mundo que requiere menos improvisación. Claramente se desea el mejor gobierno para cualquier nación, estado o pueblo, y no hay crítica al Estado y Gobierno del Perú.


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Fuente de fotografía: https://cubasi.cu/es/articulo-opinion/conspiracion-en-peru-revanchismo-politico-contra-castillo


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