miércoles, 16 de septiembre de 2020

#TransformaciónDigital e #InteligenciaArtificial: una relación estratégica

Transformación Digital e Inteligencia Artificial: una relación de provecho
 
Post donde comparto reflexiones sobre la relación entre Transformación Digital e Inteligencia Artificial desde una visión estratégica.

Transformación Digital + Inteligencia Artificial: Una relación de gran impacto.

La transformación digital y la inteligencia artificial son las expresiones de moda más importantes en el mundo de la tecnología y en el mundo empresarial, y por ello las organizaciones y las personas las han adoptan con gran entusiasmo.

Pero ¿qué es la inteligencia artificial? Lo primero es pensar en robots con forma humana. 

Técnicamente el origen formal de la Inteligencia Artificial se sitúa en los trabajos de Alan Touring, pero su formalización es posterior de manos de Marvin Minsky dada casi a mediados del siglo pasado. Si quieres saber más consulta aquí https://www.britannica.com/biography/Marvin-Lee-Minsky o aquí https://elpais.com/elpais/2016/01/26/ciencia/1453809513_840043.html.

He aquí la definición del propio Marvin Minsky: “Es la ciencia de hacer que las máquinas hagan cosas que requerirían inteligencia si las hubiera hecho un humano”

¿Y la Transformación Digital?

No existe, por decirlo así, una definición formal. Eso no es extraño para un campo en desarrollo. Si es cierto existe abundante literatura. De hecho según nuestros estudios y otros, es que podemos decir que la Transformación Digital se sitúa en los años 70 del siglo pasado cuando se aumentó el potencial de cálculo y de procesamiento, se abarataron costes, y se vio que las TIC eran algo más que simples artilugios en manos de los técnicos en computación. 

La Transformación Digital es el continuo de cambio mediante el cual una organización y sus colaboradores aprovechan integralmente las oportunidades que entregan las tecnologías emergentes para generar nuevos negocios, hacer más eficientes sus procesos, mejorar la experiencia de los clientes y, ojo, mejorar la experiencia de quienes son parte de la organización.  

Bloomberg hace casi un año indicó que la digitalización no es lo mismo que la transformación digital. Y acotaba lo siguiente. Una organización puede emprender una serie de proyectos de digitalización, que van desde la automatización de procesos hasta la capacitación de los trabajadores para que utilicen computadoras. 

Mientras que la transformación digital, igualmente según Bloomberg, por el contrario, no es algo que las empresas puedan implementar como proyectos. La Transformación Digital es un término más amplio que se refiere a la transformación empresarial estratégica impulsada por el cliente que requiere un cambio organizacional transversal, así como la implementación de tecnologías digitales.

Un añadido en el trabajo de Bloomberg, es que aportó la idea de digitization, cuya traducción no es perfecta en el castellano. Este término alude a la simple computarización de los datos. y de hecho es algo que siempre se ha hecho. El problema es que digitization, digitalización y transformación digital se confunde, quedando MUCHO en digitization, un poco más en digitalización, y muy poco en Transformación Digital. 

Por eso la transformación digital es una transformación estratégica, organizacional y cultural, y de los modelos de negocio y de uso de las tecnologías. Esta diferenciación es importante porque permite identificar la madurez de una organización cualquiera. Y esta multidimensionalidad es vital de entenderla y manejarla porque permite no quedarse ni en digitization ni en digitalización, sino en ir a la real Transformación Digital

Por ejemplo, Dell LATAM (datos encontrados en Linkedin en Septiembre del 2020) reporto datos interesantes sobre la transformación de las TI. 

Fuente: Dell LATAM, tomado de linkedin (Septiembre 2020)

Pero más allá de los datos, es que se distingue con claridad que la Transformación Integral tiene dimensiones.

Bueno, volviendo al tema de que la Transformación Digital es MUCHO MÁS que desplegar, es que está demostrado algo que ya se sabe hace varios años: la revolución no es digital, es humana ... es de las personas. Y a nivel empresarial, la Inteligencia Artificial amplificará el potencial humano en las organizaciones. 

Y si esto es claro y así se acepta y entiende, la Inteligencia Artificial traerá una gran transformación hacia lo digital, o la potenciará y reinventará todos los modelos de negocio.

En este sentido aporto los resultados de una encuesta realizada por Infosys, pero del 2017, donde decía "Look beyond technology, and you’ll find that empowering people is where the impact of digital can be maximized for productivity, growth and revenue. Our research underscores just that — businesses that embark on the most successful digital journeys are those that focus on people-centric transformation spanning the complete cycle of automation, innovation and learning. And by leveraging Artificial Intelligence applications across the cycle, they are able to create unprecedented impact on the way people work setting them free from the mundane to do more and be more." O sea, la Inteligencia Artificial, en mis palabras, aumenta esa revolución. 

Fuente: Infosys 2017


Entrevista a PhD Christian A. Estay-Niculcar "Transformación Digital e Inteligencia Artificial: una relación estratégica - En Agenda Pais 20200917 (Duración: 8:27)


Transformación Digital + Inteligencia Artificial: una relación de provecho.

Qué beneficios se observan y han quedado demostrados. Pues varios. 

Se ha observado en estudios al menos de antes del COVID-19  o de fines del 2019, que aplicar o considerar la Inteligencia Artificial como impulsora de la Transformación Digital, mostró que facilitó incrementos del 15% en los resultados. 

Otros estudios han mostrado igualmente aumento en el retorno o mejoras en eficiencia o que ayudo a predecir comportamientos  mejorando productos y servicios. Estudios de Deloitte, McKensy y BCG han reportado que entre 50-60 de ejecutivos encuestados exponen estos beneficios.   

Muchas empresas de una amplia gama de industrias han estado aplicando la Inteligencia Artificial para mejorar sus negocios.

Veamos algunas experiencias. 

Spotify utilizó el aprendizaje automático (machine learning) para recomendaciones musicales hasta dispositivos domésticos inteligentes como Google Home y Amazon Alexa. Experiencias como ésta son frecuentes y muy relacionadas con "mejorar" la experiencia de usuario. 

Estas experiencias y similares se resumen de una manera directa. Se impulsa el cálculo acelerando las respuestas ante problemas que antes se tardaba meses. Además la Inteligencia Artificial acelera la ejecución de procesos. 

Es más, la Analítica Automática en la Transformación Digital permite crear modelos con un análisis productivo que pueden probarse para hacerlos más humanos y no me refiero a que si un cliente al comprar algo recibirá ofertas relacionadas, sino con ofertas de cosas relacionadas o incluso no relacionadas. 

Pero hay algo más. 

La empresa francesa de energía ENGIE gracias al análisis de los datos de consumo energético, se re-convirtió como un capacitador de sus clientes para que usen la energía con un desperdicio mínimo. Es decir, primero usó la Inteligencia Artificial para transformar sus procesos en una transformación que llamaban de las "3 D": descarbonizar, descentralizar y digitalizar", y uniendo otras tecnologías como blockchain, IoT, entre otras, se reconvirtió en una proveedora de soluciones, con una propuesta de valor renovada: no solo suministrar energía, sino también capacitar a los clientes para que la utilicen de manera sostenible, con un desperdicio mínimo. Así, los clientes empresariales pagan por un servicio más allá del costo de su energía, pero gran parte del desembolso regresa a sus bolsillos a través de la detección de oportunidades ocultas de ahorro de energía.  

La Inteligencia Artificial creó o posibilitó la creación de una nueva propuesta de valor con un nuevo servicio, donde el cliente paga ahora dos cosas a ENGIE. 

También en seguridad analizando patrones y comportamientos. La aplicación de algoritmos de aprendizaje automático para la detección de fraudes con tarjetas de crédito es un ejemplo de dónde las fortalezas particulares de la Inteligencia Artificial la convierten en una herramienta muy valiosa para ayudar con un problema de larga data.

El gigante de los servicios financieros AXA IT ha estado aprovechando el aprendizaje automático y la inteligencia artificial para frustrar las amenazas de seguridad en línea. Se han asociado con la empresa de ciberseguridad Darktrace, uno de cuyas soluciones aprende cómo se comportan los usuarios normales para detectar anomalías peligrosas con la ayuda de la inteligencia artificial.

Banco Falabella Chile usó una herramienta de pricing -INCOMM- de la empresa chilena INGERENCIA lo que permitió pasar de un modelo fijo y limitado de variables con las cuales segmentar a la capacidad de segmentar precios según cada cliente en base a políticas de negocio. Esrto posibilitó segmentar precios de productos a cada cliente según las segmentaciones que definen en conjunto el equipo Comercial y Business Analyst, permitiendo realizar distintos pilotos de precios para potenciar venta y mejorar el resultado financiero, aplicando distintos modelos de propension, niveles de riesgo, etc. Esto muestra la posibilidad de abrir un mundo nuevo de segmentación la cual antes no era factible a este nivel de detalle, con beneficios como aumentos en venta, margen neto de riesgo, etc. en diferentes segmentaciones.


La Inteligencia Artificial ayudó a abrir un mundo insospechado de nuevas posibilidades de segmentación. 

Otra experiencia a este nivel la vemos en soluciones de chatbot que hacen análisis de datos de las interacciones con las personas, incorporando análisis sicológico y sociológico por sobre el el simple data anaylisis de los software empotrados en las soluciones. Una cosa es poner un chatbot y otra es la capacidad de proyectar el análisis de la data. En este caso cabe acotar Carebot, un tipo de las nuevas aplicaciones de la tele-asistencia e inteligencia artificial. Carebot desarrollado por la empresa Krino es un Chatbot por WhatsApp que utiliza un modelo psicológico comprobado para ayudar a las personas a generar bienestar. Esto a su vez alimenta a una Inteligencia Artificial que ayuda a las empresa a tomar decisiones más estratégicas para el bienestar de las personas.

Transformación Digital + Inteligencia Artificial: qué se observa en el futuro.

Se observa en el futuro un mundo de oportunidades. Pero no debemos perderlas.

Partamos viendo dos vertientes. La tecnológica y la estratégica.

En materia tecnológica pareciera haber una detención. Nos hemos quedado en conceptos y aplicativos de aprendizaje automático, machine learning, chatbots, mucha IoT, y dos o tres cosas más. 

Y pareciera que todo es software y hardware, pero como vimos en los ejemplos, hay una capacidad adicional y gestionar de forma estratégica esa capacidad nos lleva a la vertiente estratégica de la Inteligencia Artificial, y esto es importante porque si dejamos o vemos la Inteligencia Artificial como un dispositivo informático, se tiene un problema.

Quedarse en esta visión tecnológica no permite prever un problema con la Inteligencia Artificial. Y es que la Inteligencia Artificial aprende de las interacciones. 

¿Pero con quien interactúa? Con personas, y si estas personas no enriquecen a la Inteligencia Artificial hay desastres.

Tay, el chatbot de aprendizaje social de Microsoft, se volvió antisocial después de interactuar con seguidores hostiles de Twitter. Además, se ha observado que otros aplicativos similares han aprendido a dar opiniones negativas o despectivas sobre determinados culturas y razas, porque interactuó con personas que tenían prejuicios. Es decir, la Inteligencia Artificial "entendió" que esas opiniones eran válidas y por ende ciertas y podían seguir usándose.

Esto es como un entrenador. Si sabe entrenar, el equipo conseguirá resultados, si no lo sabe, habrán desastres. 

La vertiente tecnológica muchas veces no prevé estas situaciones. Se concentra en las maravillas de la tecnología, pero no mira el contexto humano del cual Minsky siempre se cuidó. 

Pero veamos otras ideas.

La Inteligencia Artificial es un facilitador de la Transformación Digital. 

Debe introducirse como una generadora de ventajas competitivas, no como un gadget tecnológico. 

Ya antes del COVID se observaba que el abaratamiento de la Inteligencia Artificial con su consecuente uso masivo que la hacía más fácil de consumir y se integraban cada vez en mayor medida en productos y servicios, disminuía las ventajas esperadas. 

Es decir, si todos comprna lo mismo y se usa de forma tradicional o como siempre o limitado a lo que dice cómo usar el propio proveedor, el resultado es que todos terminan ofreciendo lo mismo.

Lo que pasa es que muchas veces la Inteligencia Artificial se usa para resolver problemas no resueltos en las organizaciones. Y cuando estos problemas son resueltos se dice "la Inteligencia Artificial es muy útil". Pero no se ve más allá. 

Y esto ocurre por una crítica clara que en el marco de la Transformación Digital se hace muy evidente. 

En la Transformación Digital el éxito no dependerá de aplicar una tecnología. Hay que emplear una regla sencilla. Aplicar tecnología a algo eficiente aumentará la eficiencia. Aplicar la tecnología a algo ineficiente aumentará la ineficiencia. 

Por eso siempre preocupa que la Transformación Digital requerirá cierta madurez para aprovechar el uso inteligente de las tecnologías y, la propia Inteligencia Artificial debe usarse igualmente con cierta madurez.

Y por algo más, y NO LO OLVIDES, las personas siempre son pretendidamente más inteligentes que las máquinas, los software y los algoritmos. Colaboradores, directivos y líderes inteligentes harán la Inteligencia Artificial más o menos inteligente. Por ello, la Inteligencia Artificial en un proyecto de Transformación Digital implica identificar los entrenadores de la Inteligencia Artificial y de los nuevos analistas de negocio y de datos. 

Lo que separa los proyectos de Inteligencia Artificial que tienen éxito de los que no lo tienen,  suele tener que ver con las estrategias comerciales que siguen las organizaciones al aplicar la Inteligencia Artificial. Y si no es una estrategia comercial, debe ser una estrategia en un área o ámbito donde se requieran resultados o apalanquen los beneficios de las organización.

En resumen se trata solamente de aplicar la Inteligencia Artificial de forma cada vez más inteligente, de invertir en talento talento, datos y cambios de procesos de IA. Todos los estudios reconocen que la Inteligencia Artificial no se trata solo de tecnología, sino que la Inteligencia Artificial es saber ponerla en manos, estrategias y equipos inteligentes.

Según Deloitte las organizaciones deben aprender a sobresalir en una amplia gama de prácticas para garantizar el éxito de la IA, incluido el desarrollo de una estrategia, la búsqueda de los casos de uso adecuados, la construcción de una base de datos y el cultivo de una gran capacidad para experimentar. Esto lo resumo o más bien enumero cosas por hacer para que la relación sea de alto valor. 
 

Transformación Digital + Inteligencia Artificial: 10 consejos on-the-edge.

  • Es una herramienta del estratega, no un objetivo. Es decir, la Inteligencia Artificial debe generar resultados, no es un tema emocional o de moda. Es una herramienta del estratega, del directivo, de los directorios, así de simple. En el marco de la Transformación Digital, si bien puede desplegarse como un conjunto de gadgets tecnológicos, debe conducir a crear los nuevos modelos de negocio desde su uso y evaluación estratégico.
  • Debe servir donde haya puntos de oportunidad de valor agregado en, por ejemplo, situaciones operacionales de la organización donde al cliente se le ayude en la decisión, pero no te quedes ahí. Busca donde jugar y aplicar la Inteligencia Artificial. Busca los gaps de oportunidad. Detéctalos con o sin Inteligencia Artificial pero hazlo. En el marco de la Transformación Digital, lo primero y más sencillo es que se use en temas como UX, procesos de distribución y atención en retail, u otros muy puntuales, pero ojo, estas cosas pueden resolverse con otras cosas más sencillas o esto es un primer paso, la clave es que si haces estrategia de Transformación Digital partas viendo donde habrían puntos de oportunidad donde la Inteligencia Artificial sea un diferenciador no por la tecnología en sí misma, sino por la proyección hacia nuevos negocios reales. 
  • Enfócate en combinar estrategia, ciencia, negocio, comportamiento organizacional, y tecnología. Sí, Boston Consulting Group lo recordó el 2019 y antes muchos otros más. Sé pionero en esta articulación, que muchos hablan pero pocos la entienden. En el marco de la Transformación Digital, se trata de que no hagas Transformación Digital sin tener en mente la multidimensionalidad y la trabajes con equipos multidisciplinarios donde la Inteligencia Artificial genere nuevas inteligencias organizacionales.
  • Aplica transformación estratégica a la Inteligencia Artificial. Y nada mejor que desde la Transformación Digital. Esto permitirá que puedas generar un modelo de retorno de la inversión de la Inteligencia Artificial evidente y claro. 
  • Aplica pensamiento estratégico. Céntrate dónde la Inteligencia Artificial será útil. y Concéntrate en el largo plazo. No te retires a la primera de falla.  Enfrentas los riesgos. Combate los sesgos cognitivos de la Inteligencia Artificial.  Piensa en grande, holístico y con perspectiva estratégica. Diseña el uso estratégico de la Inteligencia Artificial. En el marco de la Transformación Digital, esto implica que uses la Inteligencia Artificial para transformar, con sentido de provocación, crítica, cambio y sobre todo para remover el cómo la organización decide, no como automatiza lo que hace, para que aprenda a ver nuevos escenarios de negocio. 
    • Gestiona un portafolio claro. La Inteligencia Artificial debe aplicarse en varios proyectos o iniciativas. No solamente uno. Es decir, en proyectos de corto plazo como de largo plazo. Esto permite que los primeros permitan ganar experiencia y repensar los procesos end-to-end o de principio-a-fin. Y siempre debe haber un proyecto que aproveche todo tipo de datos, como aquellos sin procesar estructurados y de transmisión. En el marco de la Transformación Digital, cuando toque hacer el portafolio ETAN, Estrategia, Tecnología, Adaptación y Negocio, el portafolio debe ser de la alta dirección, no quedarse en el espacio tradicional de un proyecto de sistemas. 
      • Ten una estrategia de datos que potencien la Inteligencia Artificial. Podrás tener lindos juguetes, pero sin una estrategia operativa clara de gestión de datos, mejor olvídate. Siempre ten listo el mapa de datos, sabiendo su utilidad, fallas e incompletitudes, y todo lo necesario sin que las cosas fallen por una gestión de datos débil. Y siempre convierte datos en acciones. En el marco de la Transformación Digital, esto es básico. Muchos proyectos de Transformación Digital se caen porque una vez en marcha, los datos "no están como se quería" o "las personas no aportan los datos como se quiere", y ojo, estos planes con una visión estratégica, reduce mucho los problemas de la gestión de datos, pues opera más el principio de de smart y small data que el de big data, porque es un tema que va mucho más allá de Business Intelligence. 
        • Desarrolla el talento humano y estratégico. Tener capacidades de Inteligencia Artificial no es lo mismo que explotar las capacidades de Inteligencia Artificial. Hay que invertir, captar, crear y contruir el talento técnico y en talento estratégico. Muchos creen que esto es contratar expertos y formarse en técnicas como RPA, machine learning o simplemente contratar un servicio de google de Machine Learning. Eso está bien. Otros asumen que se trata de que los directivos cuenten con más herramientas de toma de decisiones. La verdad que no. Se trata de que quienes están pensando los negocios, piensen distinto a lo tradicional. No se trata de pegar post its o de usar el business model canvas, sino de crear realmente negocios nuevos que den lugar a modelos de negocio revolucionarios, mñas que innovadores. Crea mentores que guion a tus colaboradores y directivos. Pero además alinea la producción de Inteligencia Artificial con el consumo de Inteligencia Artificial, a través de una alineación reflexiva de los propietarios de negocios, propietarios de procesos y experiencia en Inteligencia Artificial para garantizar que adopten soluciones de IA de manera efectiva y generalizada. En el marco de la Transformación Digital, esta aspecto es clave, pues la Transformación Digital analiza siempre la cultura existente para llevarla del AS-IS al TO-BE. 
        • Alinea e integra la Inteligencia Artificial y la estrategia de Inteligencia Artificial con la de la empresa y en particular con las estrategias de venta y comercialización, o donde se esperen beneficio. Realiza los esfuerzos de Inteligencia Artificial, a menudo arriesgados, que prioricen el crecimiento de los ingresos sobre la reducción de costos. Unifica  iniciativas de Inteligencia Artificial con sus mayores esfuerzos de transformación empresarial. En el marco de la Transformación Digital, esta aspecto es básico. Nadie hace Transformación Digital si al menos la mínima expectativa de crear un nuevo negocio con su respectivo portafolio de modelos de negocio. Y algo más, la Inteligencia Artificial puesta dentro de la Transformación Digital, por uso y sector, debe conducir tu empresa hacia una Organización 4.0, más allá del uso productivo en el marco de la Industria 4.0.
        • No te desconectes de la isla de la innovación y predica qué puede aportar un mayor valor a la empresa. Esto sea o no con Transformación Digital, debe ser así.

        El tema es mundial. Sí, no es un asunto de unos pocos iluminados, ni un tema informático. La Inteligencia Artificial es antigua y en manos de grandes pensadores. Revisa lo que dice la OECD al respecto y los principios de la Inteligencia Artificial aceptados por caso 50 países del mundo (más aquí, en inglés). En el marco de la Transformación Digital, los principios son un insumo dentro del uso responsable de la tecnología.


          Ah, y conoce tu estado de madurez … especialmente si vas a orientar la Inteligencia Artificial hacia la transformación digital, la innovación, la competitividad, la internacionalización, o lo que sea donde veas que habrán beneficios, aprovechando los muchos beneficios que la Inteligencia Artificial trae consigo, hazlo, pero ten presente que estos dependerán del nivel de madurez de la organización para abordarla.
          • 𝙉𝙞𝙫𝙚𝙡 𝙞𝙣𝙞𝙘𝙞𝙖𝙡, donde las organizaciones utilizan la Inteligencia Artificial como proyectos de laboratorio para experimentar.
          • 𝙉𝙞𝙫𝙚𝙡 𝙞𝙣𝙩𝙚𝙧𝙢𝙚𝙙𝙞𝙤, donde las organizaciones construyen aplicaciones porque ven que pueden resolver problemas específicos.
          • 𝙉𝙞𝙫𝙚𝙡 𝙖𝙫𝙖𝙣𝙯𝙖𝙙𝙤, se aborda como parte de la dirección estratégica del negocio, donde la Inteligencia Artificial es el apalancado que va a guiar el futuro del negocio, es decir, lo que va a otorgar ventajas competitivas en el mercado.
          ¿En cuál nivel está tu organización? ¿O es el nuevo objetivo y no una herramienta?

          ¿Usas la Inteligencia Artificial a nivel multidimensional como lo exige la Transformación Digital, es decir, está promoviendo la transformación sostenible a nivel estratégico, cultural-organizacional, de modelos de negocio y de TIC y de su uso? ¿o usas la Inteligencia Artificial para resolver cosas puntuales sin construir todo el ecosistema que proyecte la revolución de las personas

          Fuente: Documento Principios de la OECD sobre IA (descargar en  o ver https://ia-latam.com/portfolio/principios-de-la-ocde-sobre-ia/ en https://www.oecd.org/going-digital/ai/principles/).


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          jueves, 10 de septiembre de 2020

          #SmartCity - ¿qué pasa ante las nuevas interfaces y las nuevas movilidades?

          #SmartCity - ¿qué pasa ante las nuevas interfaces y las nuevas movilidades?
          (Adaptación de publicidad de Six Feet Under)

          En este post hablo de las nuevas interfaces y movilidades que viven las ciudades y su impacto en la idea de SmartCity.

          El objetivo es reflexionar de ciertas cosas que han cambiado, pocas, y otras que no han cambiado, muchas. 

          El post se expone con una perspectiva reflexiva y de ensayo (no tanto), y concluye con preguntas cuyas respuestas inciden en la Smart City. 

          Y esto porque las ciudades llevan mucho tiempo pensando como ser Smart City. Teoría, práctica y resultados han ayudado a generar abundante documentación, modelos y puntos de vistas.

          Pero resulta que sale el COVID y cambio un poco o mucho las reglas del juego. 

          Y por lo mismo reflexionar un poco del tema puede seriv,r si bien ahora todo dependerá de lo que pase en los últimos meses del 2020, pero hay dos cosas que al parecer perdurarán en las ciudades : las nuevas interfaces y las nuevas movilidades.


          ¿Hablamos de nueva normalidad o nueva realidad?


          Desde Marzo hemos vivido un tobogán de emociones que conviene repasar pues sirve de antecedente al comportamiento humano.

          En Marzo, ante el encierro global, fue el momento en que nos dimos cuenta, usando el concepto de McLuhan, que éramos una Aldea Global, y hubo una explosión de deseos por un nuevo mundo. 

          Las semanas pasaron y cobró fuerza la reinvención de todo. 

          Comenzó a haber una explosión de webinars, como el nuevo Netflix y comenzó a repetirse expresiones como "Innovación en la era de crisis", "Innova o muere", entre otras expresiones cliché. 

          Pasaron los meses de la era COVID-19 y asistimos al re-ordenamiento de fuerzas aprovechando la geopolítica sanitaria y un llamado a finanzas conservadoras, dejando claro que comenzaba una nueva era: la era post COVID-19 que garantiza algo claro, un gran freno económico

          Comenzó la plétora de selfies en videoconferencias. Antes contábamos likes en un post, ahora contamos caras de asistentes a una video conferencia. Comenzó la guerra del zoom masivo.

          Apareció el teletrabajo como reacción y luego vemos con asombro que las mismas consultoras que promueven el teletrabajo, ahora dicen que están listas para volver a la oficina

          Ni hablar de la gestión a distancia que podría haber sido la antesala a los nuevos modos híbridos de trabajo, pues ni se escucha ni se lee mucho. 

          Pero todo lo anterior, ocurría en las redes de comunicaciones, en internet y la televisión. ¿Qué pasaba en las ciudades?

          Las ciudades se vaciaron. Sin embargo, habían personas que las veíamos moverse. 

          Las redes sociales saturaron el espacio digital destacando héroes y heroínas que muy merecidamente lo son y serán: personal sanitario, policías y fuerza del orden y seguridad, agricultores, y muchos otros. 

          Sin embargo quedaban fuera el personal de limpieza de las ciudades, loa guardias de edificios, los cajeros y cajeras de tiendas y supermercados, y muchos héroes y heroínas anónimas, lo de siempre, pero que en realidad son quienes siempre han garantizado lo que podríamos decir son “los mínimos” de subsistencia de las ciudades. Como la película el Club de la Lucha, quienes mueven y hacen las ciudades son los invisibles que la dominan

          Y en paralelo a todo esto, las personas comenzaron a salir. 

          Se constató que las personas cumplen e incumplen normas, independiente del nivel de desarrollo del país. La “picaresca” ante los salvoconductos se dio en cualquier estrato socioecómico.

          Y en todo este orden y caos de cosas, la narrativa urbana evita hablar del COVID-19, pero no le anula en la cosmovisión diaria, simplemente lo estamos llevando a un nivel de noticias donde al parecer está en conflicto la disciplina, la vigilancia y los desaciertos de las empresas, los gobiernos y las instituciones frente a la supuesta “viveza” de los ciudadanos que va entre la supervivencia y el ocio.

          Esta normalidad que ha emergido y ha mostrado que las personas somos más iguales en comportamientos que lo que creíamos.

          Cabe preguntarnos si estamos realmente ante una nueva realidad o ante una nueva normalidad que es la misma de antes pero con mascarrilla.

          Y ¿qué pasa con las ciudades?


          La movilidad restringida y constreñida que será o no será.


          Partamos hablando de que el consumo cambiará. Es cierto que ya se ha escrito mucho del tema en pocos meses, pero algo que no se ha dicho, es que las reglas para tomar decisiones han cambiado y por ende el tiempo en la ciudad ha cambiado.  

          Aún se sigue escribiendo del nuevo consumo. Pero nadie dice que el nuevo consumo nunca cambió, cambiaron las condiciones de suministración, algo de lo que nadie habla. 

          Esto es simple. Ahora se sale poco. Se piensa mucho antes de salir, se analizan precios, se planifican rutas, horarios y, si hay restricciones de movilidad, ya todo es más organizado, o simplemente se obvia cualquier regla. No se sale todos los días o se sale cuando se quiere. 

          Se observa que el distanciamiento social es una métrica variable según cada persona. Además autoridades nacionales, regionales y urbanos, no necesariamente son ejemplo a seguir. 

          En síntesis, hay dos tipos de personas.
          • Las personas que se están moviendo moviendo menos, y cuando lo hacen, se planifica para reducir los desplazamientos, combinado con una idea de buscar comercio y ocio de cercanía:
          • Las personas que no cumplirán reglas, normas ni peticiones, y que no sabemos por donde andarán.
          Ojo, no hay buenos ni malos. Son personas usando su libertad.

          El gusto de recorrer la ciudad ha caído. Ya no tenemos la opción de recorrer la ciudad o de disfrutar sus espacios como antes. Ahora hay que hablar de disfrutar la ciudad de forma distinta. 

          Colegios y muchas oficinas están cerradas. Cafeterías, bares, y restaurantes están aguantando. Cines, gimnasios y centros de ocio están esperando a ver qué pasará. Plazas, parques y pulmones urbanos están casi desiertos. Tenemos teletrabajo y una oferta de internet muy grande en casa, que nos deja en casa. 

          Visitamos más el comercio online, y si hay que salir, analizamos más los precios, aparte de que nuestros gustos están evolucionando y conforme avanzamos en modo pandemia, los intereses están evolucionando y miramos los precios frente a su evolución respecto de la liquidez personal, familiar, de la ciudad y del país. 

          Vivimos la era en tenemos la opción de decidir si movernos o no dentro de reglas, o de pagar para que otros se muevan por nosotros.

          Nos estamos acostumbrando a salir lo preciso, coordinados con las normas de desplazamiento, distanciamiento social, estados de emergencia, ordenanzas municipales, cuarentenas localizadas, y toque de queda que constriñe nuestro libre albedrió con movernos cuando queremos y donde queramos. Y, más recientemente, viviremos los planes de auto-responsabiidad y co-responsabilidad.

          El transporte evolucionó. Restringido y coartado. Vemos surgir la micromovilidad (bikes y bicicletas) como oportunidad para quienes puedan usarlas. 

          El delivery se ha adueñado de la movilidad. Son las nuevas pandillas. Pero son la nueva clase desfavorecida, la cara visible y mediática de una ciudad que sigue vive, pero también es la cara oculta de las economías colaborativas. 

          El delivery es el nuevo e-commerce, algunos dicen que son la nueva vía de propagación del COVID-19, pero ahí están, libres con su ensordecedor ruido del cual nadie se hace responsable aún, pero que refleja la nueva modernidad. El delivery marca la nueva geopolítica urbana mezclando la economía del confinamiento, de la plataforma y de la distancia responsable, en nuevos territorios trazados desde lo digital.

          Pasamos de las apps que nos reportaban sobre el tráfico y buscaban mejorarlo, a apps que monitorean personas con COVID. 

          Y a apps que simplemente permiten comprar de todo.

          Vivimos una movilidad planificada, donde la narrativa evolucionó de sentirse libre de decidir, a una narrativa urbana que marca el territorio de decisión. 

          Las personas podrán cumplir o incumplir una normativa, pero siempre estará dispuesto a cumplir lo que diga una app de delivery.
            

          La ciudad como interface y las nuevas interfaces.


          Vivimos en ciudades con barrios o sectores en cuarentena. Regulados por interfaces normativas, sean leyes, normas gubernamentales o decretos municipales, que evolucionan a diario. 

          Interactuamos detrás de mascarillas, gafas y protectores de diverso tipo, desde guantes hasta trajes biosanitarios, las cuales continuamente son rociadas con líquidos que marcan la interface espacial con un halo de confianza y tranquilidad. Son nuestra nueva interface del contacto.

          Vamos a comercios donde debemos hacer fila cada dos metros parados en marcas en el suelo. Nos toman la temperatura. Nos miran, A veces hay policía dentro de los comercios. Vivimos tranquilos con cámaras que ahora nos vigilan, para el bien común y personal, por el momento. 

          Como en Six Feet Under o Dos metros bajo tierra, que reflexionaba sobre el encuentro del yo interior, ahora construimos el yo social a dos metros de distancia, donde la distancia es la nueva piel social. 

          La economía que de cierta manera imponía interfaces comerciales y sistemas de precios, ahora en un mundo digital, se aplana, pues la oferta es mundial y competitiva. Un niño ahora puede estudiar en un colegio fuera de su país a precios competitivos, con nuevas interfaces culturales y a precios asequibles y con calidad equivalente. 

          En suma, el COVID podría haber hecho desaparecer las culturas. Con el COVID, ya no hay millenials ni boomers. El COVID nos puso a todos en la misma línea de partida de la carrera digital. 

          Y todo esto, sin considerar que vivimos la interface digital que nos aleja del coqueteo del cuerpo, de la viveza del gesto corporal, y del candor de sentir una piel y no una máquina. 

          Estamos arrojados a la supuesta nueva realidad de estar ahora más conectados que nunca, pero con las mismas interfaces de siempre: cámaras que nos permiten vernos en cuadritos, correos electrónicos, mensajes de teléfono y de whatssapp, apps que suelen reflejar más una homogeneización que reflejar la riqueza humana. Y foros y carpetas con documentos o más bien cientos de miles de fotografías, capturas de pantalla, videos y audios de nombres a veces indescriptibles.

          Siguiendo con el mundo digital. Nos hipersaturamos de contenidos. Ahora sumamos webinars o videoconferencias, que por más que queramos darles nombres llamativos a los temas, o emplear estética llamativa para que se vea entre miles de anuncios, los webinars se han convertido en dank memes

          Pero así como lo digital cubrió muchas realidades, mostró que se generó una nueva interface: los con internet y los sin internet. Estudiantes con acceso a plataformas digitales para estudiar, versus estudiantes fuera de las ciudades que siguen andando muchas horas para ir a un colegio pero ahora para ir donde tengan señal o quedar tener un computador. Ancianos fuera de toda conexión y además aislados. Y así iremos viendo más realidades. Pero lo digital no está resolviendo la brecha digital, puede ampliarla y eso es de cuidado.

          Vivimos en ciudades rediseñadas con calles vacías, con reglas nuevas de movilidad, con cielos que aún son más claros que antes, con interfaces físicas, digitales y normativas que marcan una nueva narrativa urbana. Ya veremos si la polución crecerá o no.

          Y en todo este escenario, la ciudad, por su propia digitalización y servicios que brinde, se convierte en sí misma en una interface. Acceder a los servicios de una ciudad será equivalente a estar o no en un país. ¿Las ciudades, las Smart City, llegarán a ser pequeñas Estonia?



          Where all the Smart Cities (Duración: 14:27 - inglés)


          Y ¿qué es la ciudad ahora? 

          • Piensa en su ciudadanía, es previsora, se adelanta a los problemas y a nuevas realidades. 
          • Garantiza calidad de vida mínima.
          • Es resiliente pero más que eso, ahora debe resistir, aguantar y debe ayudar a resistir y aguantar.
          • Determina procesos que marcan un convivir y un confinamiento que es en sí mismo es convivencia, sea para vivir mejor o al menos mejor entre todos.
          • Genera y construye empatía cívica y urbana para que se respete el bien común.
          • Ya no es una ciudad de ingenierías, arquitecturas y municipios, sino que da una oportunidad de vida y de garantías, con equilibrio entre nuevos espacios para vernos, juntarnos y tocarnos, con nuevos espacios vacíos, desocupados, donde los ciudadanos deben participar co-construyendo las condiciones. 
          • Es un espacio donde la desigualdad, la exclusión, los guettos, no pueden ser permitidos. 
          • Piensa en las personas que se acercan a la ciudad pero terminan malviviendo, y piensa en las personas que ahora buscan estar lejos de la ciudad.
          • Debe ser inteligente para sacar lo mejor de la era COVID y desechar los malos aprendizajes de esta misma era.
          • Aprovechan el terreno ganado ante le mejora ambiental por disminución ambiental, deben explotar la digitalización y procuran transformarse para la gestión que conlleva, . 
          • Sabe que una cosa es combatir el COVID con una vacuna y otra cosa es la pandemia que se supera con y desde las personas
          • Etc.


          ¿Cuál es entonces la nueva Smart City?

          • ¿Es el espacio del dominio digital o del espacio de la convivencia?
          • ¿Habrá que crear un índice de felicidad urbano? ¿o un índice urbano de felicidad urbano?
          • ¿Precisaremos apps que nos indiquen el estado de los edificios donde vivimos para no salir?
          • ¿Imperará la socialización en modo whatssp como métrica de cohesión social?
          • ¿Qué haremos con la infraestructura informática para ciudades que cuya urbanidad ahora se mueve a escala humana y no a escala municipal?
          • ¿El capital humano de una ciudad cómo se medirá si ya no precisa estar en la ciudad?
          • ¿Cómo será la proyección de una ciudad, frente a su imagen de foco de contagios?
          • ¿Hasta dónde podremos mantener o mejorar la protección ambiental con el incremento de ruido ambiental o el plástico de guantes y otros utensilios de salud?
          • ¿La planificación urbana deberá re-pensarse?
          • ¿La ciudad importaría más por la cantidad de muertos que por las opciones de desarrollo?
          • ¿Cómo sabremos quién es ciudadano de una ciudad?
          • ¿Debemos pensar nuevos modelos de gobernanza o todo será ahora una gobernanza de base digital?
          • ¿Cómo será la economía de la ciudad, con personas que pagamos con dinero plástico y digital global en transacciones que no necesariamente serán objeto fiscal local?
          • ¿Seguiremos hablando de Smart City o habrá que hablar de Digital Smart Territory?
          • Etc.

          Muchos de estos temas ya están o estaban en debate, solamente que ahora hay que buscar respuestas rápidas y simplemente esperar lo que pase.

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