sábado, 18 de febrero de 2017

#SmartCity: por un sentido común smart (2016)



El concepto Smart ha seguido creciendo el 2016 añadiendo "nuevos apellidos". Yo ya había hablado de SmartTerritory que se está promocionando como SmartRegion

Por eso, dediqué el 2016 a profundizar en la noción y sentido de la palabra Smart y si hay algo claro es que Smart no es un concepto tecnológico, sino un concepto humano, de personas, de cercanía relacional entre personas, de calidad de vida (y no me refiero a un mundo lleno de apps), no excluyentes, de seguridad, de confianza y de confidencialidad en lo que hacemos, y así muchas cosas que se están valorizando cada vez más por planificadores urbanos, organismos internacionales y gestores de ciudades.

Es claro que una SmartCity NO es una ciudad para millenials ni pensada por ellos ni pensada para ellos. Y, por lo mismo, una SmartCity es para personas, sean analógicos o digitales. 

Smart es buscar modelos alternativos de sociedad y de actitud ante los retos de los nuevos entornos sociales, como por ejemplo el concepto hygge, el cual debe observarse pero no copiarse.

Y esto permite decir que los temas relativos a los territorios Smart son diversos y surgen ahora varias ideas como ... debe evitarse que el racionalismo de la ciudad se aleje de las emociones, el comportamiento y las emociones humanas ... la ciudad es un derecho de todos no solamente es un debate jurídico basado en conocer el derecho a la ciudad para y por algunos iluminados o trendingsociety ... la ciudad no es un espacio público, lo público es el espacio de convivencia interactivo, regulado y debatido por las personas ... la ciudad no es parque temático ni un app store ni una neo gentrificación digital de algunos sectores privilegiados ... 

Por eso pensar hoy en día una SmartCity, o un SmartTerritory o SmartRegion, no requiere una planificación tecnológica, sino una planificación de los deseos y necesidades de las personas que viven en un espacio compartido

Por eso trabajé el concepto de Smart en diversas variantes: City, Territory y Government, y sus relaciones: "Smart: un adjetivo a cuidar - SmartCity SmartTerritory SmartGovernment" -Mayo 3, 2016- (http://www.christianestay.com/2016/05/smart-un-adjetivo-a-cuidar-smartcity-smartterritory-smartgovernment.html) - "SmartCity: de lo digital/inteligente a lo pensado por y para las personas" -Abril 29, 2016- (https://cestay.wordpress.com/2016/04/29/smartcity-de-lo-digitalinteligente-a-lo-pensado-por-y-para-personas-egovernment-digitalcity/). 

Pero lo anterior no se logra concretar sin tener claro los retos que supone usar el concepto Smart. Estos los presenté en el post "Smart: 9 retos de un concepto muy quemado" -Abril 14, 2016- (http://www.christianestay.com/2016/04/smart-9-retos-de-un-concepto-muy-quemado.html).

Y un gran resumen de ideas del 2015, donde concentré varias ideas que sin ellas cualquier planificador territorial o urbano no puede dejar de lado si quiere convertir un espacio de vida en un espacio Smart: "SmartCity: conviviendo con el cambio y la tradición" -Enero 24, 2016- (http://www.christianestay.com/2016/01/smartcity-conviviendo-con-el-cambio-y-la-tradicion.html).

2 comentarios:

  1. De acuerdo, pero por otro lado una ciudad smart sin tecnología es inconcebible, no tanto por las apps y gadgets para sus habitantes y turistas (aunque es un plus muy atractivo), sino por el enorme poder que implica para autoridades preparadas manejar los datos de una ciudad con herramientas como Open Data y Big Data para resolver los problemas y planificar el desarrollo. Información on-time on-line es clave para que una ciudad pueda responder con eficiencia a los desafíos en la era de la información.

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    1. ByronRDZ,
      Gracias por tu aporte pues permite precisar algo que ya se está aclarando. Las tecnologías digitales (léase App y gadgets) es un tipo de tecnología dentro de la amplia gama ya desplegada en una ciudad. Como tecnología, su diseño y despliegue depende del impacto y beneficio social que implicará en el mayor porcentaje de la población. Entrando en el acotado espacio de las tecnologías existentes de la ciudad, Apps y gadgets aportan una posibilidad de conexión y comunicación muy amplia cuyo éxito depende de su masificación y no de saturar a las personas con muchas App -por ejemplo-. El gestor urbano al cual aludes, debe preocuparse de eso para garantizar beneficios, pues una ciudad que confunde al ciudadano satura, y no facilita la conexión. Por el lado de Open Data hablamos de liberar datos para uso ciudadano y conseguir mejoras, y eso pasa por claras políticas de OpenGov urbano, que como se sabe no es un tema tecnológico sino de política pública. El gestor urbano tiene como misión analizar cuales datos liberar para producir el mayor beneficio y ese es un análisis económico y de estrategia, que tecnológico, y el gestor urbano debe buscar y ayudar la eficiencia. Esto no quiere decir que se deben pre-filtrar datos, sino que debe diseñarse un proceso organizado de liberación. Sobre Big Data, aquí si es importante la digitalización, y el gestor urbano debe prever que los análisis derivados mejoren la vida urbana. En este sentido puedes visitar mi link http://www.christianestay.com/p/datos-abiertos-open-data.html donde hablo más en extenso de estos temas, pero siempre cuidando de distinguir entre tecnología y tecnologías informáticas. Para terminar, es importante aclarar que la tecnificación digital está encontrándose con limitantes, por ejemplo, con personas que no desean estar siempre monitoreadas pues viola su privacidad, o con ciudades que están promoviendo zonas libre de conexión wifi. Esto último es algo que podría considerarse el impedimento de los beneficios que indicas, pero muestra el rol de los ciudadanos y que su sentido común es más amplio del que muchas veces podemos prever. El gestor urbano debe estar atento a estas preocupaciones ciudadanas.

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