lunes, 28 de diciembre de 2020

#SmartCity, #SmartTerritory, #SmartRegión, #DigitalRegion y la integración digital

Este post es un breviario de los conceptos de Smart Territory, Smart Region, y Region Digital, obviamente ligados al de SmartCity, como nuevos continentes de convivencia y de equilibrios, y su relación con el fenómeno de la digitalización y el confinamiento.

Es un post con ideas acerca de las nociones de Smart Territory y Smart Region, como nuevos continentes de convivencia y de cómo surge una relación con lo digital que permite hablar de encadenamientos para comercializar el algoritmo de gestión de una empresa.

Smart Territory.

Cuando se habla de Smart Territory se hace referencia a una necesidad de integración.

Smart Territory es pensar que una ciudad no se abastece sola, está conectada, y por lo mismo estamos ante algo más complejo. Este concepto es vital en ciudades pequeñas que no pueden existir sin su entorno.

La ciudad se debe a los recursos de sus alrededores, de las llamadas zonas rurales.

Por eso Smart Territory significa un territorio inteligente que involucra el sector urbano y las áreas rurales o extra urbanas como parques industriales, barrios dormitorio, zonas francas o de desarrollo económico no urbanos, o zonas sin desarrollo económico que quedan fuera del interés urbano general o de interés de desarrollo.

Y, por lo mismo, un Smart Territory implica formas de gobernanza que deben co-existir con la distribución administrativa donde pueden, o no, municipios distintos. Y, quiérase o no, se comienza a ver la necesidad de preocuparse del coste ambiental de desplazamientos, el cual por el contrario, permite conectar localidades o territorios abandonados.

Smart Territory es un espacio en el que se disminuye el impacto negativo que se ha producido hasta ahora en geografías abandonadas o pueblos pauperizados por la eclosión urbana.

En un Smart Territory todos son conscientes de que sus acciones dejan huellas en la naturaleza y que la única salida es buscar soluciones para un desarrollo sostenible que será posible con un desarrollo humano integral que ponga en el centro de sus valores la innovación, el conocimiento y la conciencia social.

En un Smart Territory la colaboración es clave entre territorios que pueden incluso ser desconocidos entre sí, donde lo único que comparten son personas.

En un Smart Territory surgen brechas cuando colindan espacios urbanizados y espacios rurales. Y ni hablar de territorios insulares, comúnmente pequeños, donde el territorio puede significar otras islas y/o territorios costeros continentales.

Smart City y Smart Territory: Smart Region.

Desafíos no son pocos, pero el más importante es que las personas no deben seguir pensando en Smart como sinónimo de dispositivos informático-electrónicos digitales.

Sin embargo, es gracias a las tecnologías TIC, que surgen regiones con cierto aire productivo y económico, o de interés que busca unificar y converger en estrategias comunes actividades rurales y/o urbanas mediante los datos.

Pero cuidado. No se trata de unir e interconectar territorios mediante datos digitales. Pues podemos unir territorios y crear regiones por tecnologías y procesos no digitales, pudiendo así tener corredores productivos, zonas francas (que también las hay digitales), y muchos otros modelos.  

Pero volvamos al tema digital. En una Smart Region predomina lo digital o al menos se intenta que predomine. Así, uno de los grandes desafíos es la alimentación de datos útiles para la tecnología.

Los datos necesarios para desarrollar las tecnologías útiles vienen de todas partes, escuelas, museos, empresas, gobiernos, medios de comunicación, ONG, los propios ciudadanos y los sensores que comienzan a estar por todas partes lo cual incluye drones, sensores ambientales, detectores de cambios climáticos o de oleaje, entre otros. Además, de todos los elementos digitales desplegados en zonas rurales que se unen en conceptos como Agroindustria 4.0 o Transformación Digital del sector rural o de empresas del sector primario.

Toda esta conectividad y sus nuevos volúmenes de intercambio y flujo llevar a procurar evitar la intoxicación por exceso de información que en tiempos actuales será todo un reto, además de poder convertir esos datos en resultados útiles qué, en suma, será lo que definirá si una ciudad y un territorio son inteligentes o no, y hará perdurable la Smart Region.

Otro de los desafíos los enfrentarán las pequeñas ciudades y los territorios menos desarrollados, pues el costo de la tecnología es alto y de difícil inversión cuando existen problemas de base aún no resueltos como desempleo, falta de impulso en importantes sectores económico de una región, corrupción y deformación social.

Pero así como existe esta intoxicación existe también la des-información. 

Ya sea por tamaño, por el estado de avance de la tecnología, por disponibilidad de comunicaciones en el territorio, por disponibilidad de personal especializado en tecnologías, problemas presupuestarios, o de cualquier otro tipo, la realidad es que existen algunas organizaciones, muchas veces las más cercanas y las más necesarias por los ciudadanos no urbanos, que no pueden llegar a disponer de avanzados sistemas de información en sus territorios. 

Smart City y Smart Territory deben estar integrados, son simbióticos y se desarrollan de forma paralela.

Para el desarrollo de un Smart Territory debe existir una administración o gobierno innovador.

Estos gobiernos deben saber hacer uso intensivo de la tecnología en la tareas de gestión de recursos, personas y servicios públicos y que sea capaz de absorber las ventajas de la gran cantidad de datos y aplicaciones disponibles.

Y, se trata de alcanzar un desarrollo sostenible e inclusivo -razón de ser de la Smart City y que sirve de pilar y pivote hacia territorios colindantes-. 

Lo anterior requiere no sólo la puesta en marcha de complejos sistemas de información, sensores, etc. sino un cambio de visión a nivel político donde la definición de políticas públicas incorpore el desarrollo sostenible como parte fundamental del progreso socio-económico de la comunidad.

Los territorios se dan como parte de una estructura menor a las ciudades, dando la posibilidad que todo territorio pueda beneficiarse del uso y la apropiación de las TICs. Pero esto no es un aproximación geográfica, sino en preponderancia, madurez y posibilidades Smart de la ciudad respecto de sus territorios.

Smart Region y Digital Region.

Una Región Digital o Digital Region es un Smart Region basada en datos y prospectada hacia la innovación.

Ojo, recordemos de nuevo que anteceder la palabra Smart a la palabra City, no significa uso de TIC, sino uso inteligente de TIC, aunque ello implique no usar TIC.

Por lo anterior, hablar de una Región Digital, se habla de una Smart Region nacida y sostenida en lo digital. Ah, y por supuesto, esto lleva a hablar de que existe un Smart Territory Digital.

Al añadir la digitalización a nivel de territorio, sea crea o surge una región digital. Por ello hablar de territorio smart y región digital es lo mismo.    

Cabe acotar que en el caso de Ecuador se llegó a generar un indicador a nivel parroquial que permitía dar pautas para generar planes específicos para la digitalización de un territorio. 

En otros países los territorios digitales se pueden ver desde desarrollos urbanos masivos hasta barrios que comparten conectividad inalámbrica, seguridad e incluso servicios de televisión IPTV.

Los territorios o regiones smart aportan muchas ventajas y muchos dolores de cabeza.

Los dolores de cabeza incluyen  estas áreas no se limitarían a la jurisdicción de un organismo de gobierno público como una municipalidad, si no que podrían abarcar más de uno o cruzar varios, o poblaciones más específicas mucho menores a un territorio geográficos para atacar retos específicos según sus necesidades, como por ejemplo iniciativas para el sector agrícola, de transporte, control de mercancías, etc.

La coordinación de diversas infraestructuras de tecnologías de la información, sistemas, políticas e incluso culturas de las diversas instituciones involucradas y de los diferentes territorios geográficos rompe modelos de competencias y/o sectores industriales,

Por ello se debe lograr que muchos sistemas, procesos y personas que funcionaban de manera independiente se interconecten y comuniquen eficazmente entre sí. Pero además de una formación ad-hoc de capital humano y social que soporte y siga impulsando el desarrollo de Smart Territory y/o Smart Region.

Y, es más, su política también debe reconocer la variedad de aspectos que conforman un territorio o ciudad, en ámbitos como el cultural, ambiental, institucional, de desarrollo urbano, económico, etc, para lograr un desarrollo efectivo y sostenible.

La integración digital.

Si algo se ha acelerado es que la idea de vida territorial ha desaparecido.

Primero, la digitalización y la transformación digital ya estaban rompiendo las fronteras administrativas y geográficas de las ciudades y sus entornos.

Segundo, el COVID-29 deslocalizó la ciudad, la dispersó de forma ubicua.

Ahora, la ciudad es donde están las personas y ahora las personas se han dispersado. 

Si antes de febrero del 2020, el objetivo final de los conceptos Smart City, Smart Territory y Smart Region estaban totalmente alineados respecto construir territorios innovadores “capaces de construir sus propias ventajas competitivas en relación con su entorno, dentro de un mundo complejo, global e interrelacionado, con el propósito de lograr” un desarrollo sostenible, ahora simplemente deben focalizarse en ser sostenibles y retener digitalmente a las personas. 

Por ello se puede hablar de espacio digital, que aporta oportunidades de integración inesperadas.

Si antes los negocios, las ciudades, las personas, los mercados, se integraban por motivaciones físicas, ahora se puede hacer integración digital, encadenando oportunidades de forma digital, no necesariamente modelos de negocio, ni enlazamientos productivos ni porque entre actores compartan una base datos o intercambien correos electrónicos. 

Y esta idea tampoco no se refiere a empresas digitales, sino a cualquier agente económico con una mínima madurez digital, pero con suficiente capacidad de visualizar oportunidades de forma distinta. 

Así podremos hablar a futuro de corredores digitales, encadenamientos digitales, cluster digitales con empresas ancla, y así sucesivamente. 

De esto se hablará el 2021, pero ojo ... esto insisto, esto no significa crear parques tecnológicos digitales, ni de economías naranja, ni de modelos colaborativos, sino de que hay que poner en marcha espacios de integración donde los actores se unan para desplegar nuevos enfoques de negocio, compartan o comercialicen sus algoritmos de negocio o gestión, y así sucesivamente innovando, co-innovando o simplemente creciendo juntos.  




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