martes, 29 de diciembre de 2020

e-learning ... con "e" de streaming

e-learning ... con "e" de streaming

Este post habla del formato presencial-streaming y lo intenta situar en el mapa de las tipos de interacción/aprendizaje mediadas por TIC.

La interacción mediada por TIC en modalidad streaming - la posible revolución que se repite.

El post se escribe partiendo de uno de los principios fundamentales de la Ingeniería de Proyectos: "Recordar siempre que la gente olvida" (ver sobre este tema el post "Ingeniería del proyecto: principios fundamentales de la gestión de proyectos desde una perspectiva crítica … no apto para formalistas …" en el URL https://cestay.wordpress.com/2009/04/29/4-principios-de-gestion-de-proyectos/).

Y digo esto pues ahora mismo se habla mucho de la revolución o transformación educativa que se vive, mostrando miles de fotos en redes sociales con profesores y estudiantes en clases online síncronas usando, casi todos, el software de videoconferencia zoom ... y esto es lo ha venido en denominarse formato presencial-streaming. 

Pero esto no es nuevo. Las selfies no son nuevas, son muy antiguas, solamente que ahora no es con un teléfono inteligente ni se "vocean" por las redes sociales. 

'Difícilmente se puede imaginar la vida actual sin que la gente se tome selfies todo el tiempo. Podrías pensar que es un invento bastante reciente, pero la primera selfie se tomó hace mucho tiempo, estamos hablando del siglo XIX, lo creas o no. Esta foto data de 1837, cuando Robert Cornelius probablemente se tomó la primera selfie. Y no, no fue tomado por un teléfono inteligente ni publicado en ningún sitio web de redes sociales.' (fuente y texto original en: https://www.illumeably.com/ic-article/unexplored-historical-pics/3/?utm_source=vsparks-oo&utm_medium=twitter&utm_campaign=vs-us-d-ili-hispicen-aab-org-c1-a1)

Y lo mismo pasa con el modo streaming. Ya pasó antes y hay experiencias. La diferencia con la historia del selfie, es que esa foto se hizo en 1837, mientras que el antiguo aprendizaje en streaming, o del tipo de interacción síncrona, si dejó registro y no es tan antigua.

Hablemos del tema un poco, que es la idea del post, sin cerrar puertas, sino abriéndolas para realmente avanzar en la interacción/aprendizaje mediadas por TIC y no quedarnos "pegados" en repetir ensoñaciones que ya se dieron antes, sino en dar un salto real hacia adelante en el tema.

Para ilustra el tema, haré alusiones a experiencias universitarios y de capacitación y formación continua e in-company, que en suma son de alcance a colegios en cursos superiores, no a nivel de estudiantes de cursos inferiores de inicio de formación de colegio, aunque siento que las analogías serán similares.
     

El modo streaming en un año extraño.

El formato presencial-streaming en realidad ha sido el método más común de docencia online en etapa de COVID-19 y pandemia, o sea, el 2020.

El streaming no es nuevo, simplemente se puso de moda y se masificó.

El motivo es simple. Es fácil de poner en marcha. Se trata de poner a un profesor en tiempo real, en vivo, a hacer clases e interactuar. Sí, aunque digan que no, así se tuvo que partir al menos el 2020, sin precaver experiencias pasadas.

Todas las instituciones y colegios "pasaron" a este modo. Alguien creyó que sería sencillo. Y lo es, como dije, si se hace de forma reduccionista, pero de forma un poco más profesional, es mejor detenerse un poco y ver cómo explotarlo. 

Esto no quere decir que no debió hacerse lo que se hizo. Simplemente pasó.   

Aunque aún no hay estudios, al inicio se basó en replicar la clase presencial repitiendo las X horas de clase presencial por X horas de streaming. Con un X muchas veces superior a 2 horas-reloj. Y aún sigue así. 

Lo que cambió fue que el profesor presencial pasó de modo "estar parado y mantener motivación y concentración" a modo "edutouber". 

El tema era no aburrir al dicente. Como todo en el mundo de nihilismo de la modernidad, se trata de ser empatíco, tener inteligencia emocional y todo eso. Pero en una pandemia y a las puertas de una pos normalidad que aún se desconoce, esto requiere revisarse. 

La idea es que no hay que aburrir al cliente en un mercado presencial con una competencia visible y cercana, y una competencia mundial donde ahora se tiene acceso a una oferta global. 

Por ende, hay que satisfacer al estudiante, pero un estudiante que ahora se distraerá más que antes, y pasó, y un estudiante que correo el riesgo de bajar sus ingresos y estudiar es una oportunidad, si hablamos de universidad. Y un padre o madre que quiere que sus hijos sigan estudiando pero dónde las hijas e hijos ahora están en un contexto off-aula.

Y esto pasó. Pero otras cosas han ocurrido. 

Los viejos PPTs evolucionaron a PPTs más animados y coloridos, o a más videos, más infografías, y más debates o menos. Y los PPTs evolucionaron a plataformas colaborativas y al uso de herramientas más participativas.

Pero y ¿antes no se hacía ésto en el modo presencial? Pues si la respuesta es "no se hacía", aunque suene raro, poco se ha avanzado ya que sin pandemia seguiríamos pegados a los viejos esquemas presenciales y ahora simplemente los virtualizamos y los profes no se enteraban de que seguían haciendo lo mismo. Quienes alguna vez trabajamos estas experiencias en modo presencial, al menos yo desde el 2001, se combinaban diversas TICs para crear el espacio digital de aprendizaje idóneo.

Los profes han recibido cursos de cómo hacer más dinámicas las clases. 

Pero si antes ya eran aburridas, o no, ahora cuando en modo streaming duran lo mismo, aburren, o no, lo mismo que antes. En estudios pasados que realicé con otros colegas, observamos que un buen profesor presencial no implica que sea buen profesor en modo distante o digital, y viceversa tampoco hay correlación alguna. O sea, ser un animador o un aburrido profesor presencial, no implica mucho en un modo streaming, especialmente si solo vemos caras quietas mirando al vacío una pantalla, sin ver la riqueza histriónica de caminar, levantar la voz, y eso. En modo streaming se juega con tonos de voz, posturas, colores y escenografía. 

Los dicentes "ven" la clase mientras miran el celular u otras páginas. 

Pero esto ya ocurría. Un estudiante distraído no es sinónimo de buena o mala clase, sino quizás alguien demasiado dinámico o realmente alguien que se aburrió o perdió interés o está muy interesado y quiere algo más, o "un pesao". Pero nada más. Aunque ahora, con todas las distracciones propias de una pandemia global y el ecosistema digital de comunicación digital existente, no pidamos la concentración bajo el férreo control de la presencialidad.

En fin, hay muchas historias. 

Puedo agregar que ahora se obliga al estudiante a tener la cámara prendida y se pasa lista. 

¿Esto es volver al pasado, o no? 

Diría que sí es volver al pasado. Es volver a la restricción del aula, a la mordaza del aprendizaje físico en modo digital. 

Un estudiante que no asiste a clases no es ni mal ni buen estudiante, de hecho pasaba antes, y su calificación no dependía de su presencialidad física y no creo que en streaming cambie mucho. Si ahora pedimos al estudiante que esté presente con la cámara puesta, sería como obligar a un estudiante presencial a no pararse de su asiento durante X horas mientras está en el aula. Y esto ocurría en ocasiones. 

Además ahora las clases se graban para que los estudiantes vean los videos y quede registro del profesor en clases. Bueeeeno. 

Es buena idea el video grabado para que alguien repase algo, pero no es tan común que eso ocurra. 

Y si al profesor hay que monitorearlo, ¿antes qué pasaba cuando el profesor supuestamente estaba en el aula? Pues llegaba tarde o no, se iba antes del fin o no, hacia pausas "largas" o no, y así podríamos seguir, y nadie lo monitoreaba. 

Obligar al profesor a cumplir el horario es la solución a qué. Es desconfiar de alguien cuando antes igual podía desconfiarse. Algunos dirán que era difícil y ahora es más sencillo, pero es retroceder un poco al 'gran hermano' docente. 

Ah, algo más. 

Aumentó la tasa de software de plagios y copias, pero no resuelve la copia. Eso sí, igual antes existía y al profesor que esto les es nuevo, pues está un poco perdido. 

Y si un reglamento universitario no resolvía este asunto, es muy preocupante, pues si antes no se preveía este asunto y ahora sí, algo falla. 

Preocupa más una institución descuidada del tema, que la velocidad con que lo incorpore ahora (no es lo mismo correr para responder a un fenómeno nuevo, que correr para ponerse al día en algo que debería estar resuelto, pues el plagio y la copia no es un tema digital). 

Podría seguir repasando historias, pero lleguemos hasta aquí.

El tema es que no sabemos hasta cuándo durará este streaming-boom, pues aún vivimos la ensoñación en el tema y confundimos transformación digital con digitalización, innovación educativa como virtualizar lo evidente, y así muchas cosas más. 

Una educación que cree haberse transformado. 

Aún creemos que la educación se transformó, pero por lo que dije antes, se volvió a computarizar, a lo sumo se podría hablar de digitalizar, pero para conseguir esto último habrá que ver si las TIC han reformulado los modelos de negocio del negocio académico. 

Por supuesto cuidando que no todo puede virtualizarse o veremos si podremos crear simuladores de laboratorios de mecánica, de granjas para estudiantes agronomía, de extracciones dentales, y así un gran etcétera. 

Y pronto se descubrirá que el costo de un profesor en streaming subirá pues son clases que demandan más preparación y una puesta en escena más sofisticada.

Antes te parabas a exponer en un auditorio y te preocupabas, los que lo hacían, de cosas que en streaming igual importan. Infocus o software de presentación, buena visualización de slides, acceso a internet adecuado, iluminación, escenario, forma de vestir, modulación de voz y eco, entre otros detalles.

En modo streaming quedarás grabado por lo que eso preocupa más. 

Desde el 2001 veo este tema como lo explico a continuación. 

Una hora de docencia en streaming requiere el doble de horas que una hora de preparación de docencia presencial. Años de experiencia trabajando en este campo me lo han demostrado ya sea como profesor o como gestor de docentes online en modo streaming que antes se llamaba en modo síncrono.

Por supuesto muchas instituciones de formación y capacitación hablan o esperan de que los salarios bajen. Si se ve así, será un problema. 

Debemos reconocer que se ha activado la docencia mediada por TIC en un formato más que simple, pero no por ello menos efectivo. Pero tan simple, que el modo de docencia streaming ha caído en el reduccionismo tecnológico.

Por supuesto hay modos más complejos de este tipo de docencia.Hay instituciones de negocio que filman al profesor de pié ante un podio, quien ve a los estudiantes proyectados en un croma en semi círculo a su alrededor. 

A ver, que es el modo World Wrestling Entertainment (WWE). 

Este modo es frecuente en algunas escuelas de negocio de impacto mundial. Harvard, MIT y otras escuelas con modelos más masivos, sugieren clases desde la casa pero mucho más trabajadas. 

Pero en suma, creo que no debemos hablar de transformación, evolución o, incluso, innovación. En realidad estamos refrescando el tema de la educación mediada por TIC.

Y el discente espera alta interacción, o no. Esto último ocurre porque hay estudiantes que no necesitan al docente. Les basta un temario bien ordenado y estructurado para aprender y buscan horas libres. Pero estas personas muchas veces no están en los cánones de estudiante millenial clásico y son invisibles, si bien en modo streaming tienen alto peso pues obligan a combinar técnicas de aprendizaje asíncrono y trabajo colaborativo y/o cooperativo con aprendizaje individual (nadie ha dicho que todo el mundo trabaje en equipo, se ha dicho que es una habilidad o competencia deseada para un mundo laboral complejo, pero no que todo el trabajo se haga así). 

"Nuevas formas de aprender y enseñar a partir de la pandemia" (duración: 7:05 - para tener la visión del colegio)

Situando el modo streaming.

Así vistas las cosas, el modo "estriming" se activó y entrará el 2021 en fase de evaluación financiera fina y sostenibilidad económica y educativa.  

Pero ¿dónde debe quedar el modo, tipo o modalidad de formato docente presencial-streaming en el mapa de modalidades de aprendizaje mediado por TIC?

El 2011 publique un mapa sobre los tipos de interacción/aprendizaje mediadas por TIC, donde revisé las relaciones presencial, a-distancia, online, virtual, distribuída, semi-presencial/blended y no-presencial (ver el URL http://www.christianestay.com/2011/09/tipos-interaccionaprendizaje-mediadas.html).

En ese post publiqué el siguiente esquema que no ha variado hasta la fecha y es uno de mis 10 artículos más consultados en 11 años. 


En términos estrictos el modo streaming corresponde al tipo C, una interacción online según el artículo que mencioné. 

O sea, debemos aprovechar la experiencia ganada, y unirla a la nueva experiencia, cuidando de explotar los aprendizajes positivos y no repetir errores. 

Por ello, aquí van algunas prácticas de este tipo de interacción. Ustedes dirán si son buenas o malas, y cuales realmente son aplicables. 
  • Pasar lista.
  • Pedir ver a los estudiantes.
  • X mayor o igual a 2 horas-reloj.
  • Fragmentar tópicos en unidades asimilables de 20 minutos.
  • Aprendizaje invertido.
  • Aprendizaje retrospectivo. 
  • Formación cooperativa y colaborativa.
  • Aprendizaje por ausencia.
  • Aprendizaje individual de casos.
  • Aprendizaje en comunidad.
  • Debates triangulados y aprendizaje por debate.
  • Foros colaterales.
  • Aprendizaje por elección, selección y coordinación.
  • Temarios/Contenidos de clase como guiones de cine por escenas.
  • Co-construción colaborativa de proyectos. 
  • Gestión de liderazgo distribuido y por conflicto.
  • Etc.
Aunque advierto. Estas prácticas son aplicables según objetivos de formación, tipos de contenidos y habilidades, capacidades y competencias a conseguir, perfil y madurez del estudiante, exigencias de las institución formadora y emisora de certificaciones, contratos con docentes y SLA con dicentes, costes de preparar actividades, entre otros factores.

Corolario.

El formato presencial-streaming es del tipo de interacción síncrona. 

El formato presencial-streaming es casi lo único que se hace hoy en día. 

El formato presencial-streaming es el nuevo Netflix.

El formato presencial-streaming se sigue haciendo como antes, pero recuperando prácticas de control informáticas clásicas. 

El formato presencial-streaming no aprovecha, aún, el aprendizaje de competencias transversales.

El formato presencial-streaming considera que la metodología es un "edutouber", dicentes centrados en la formación, y muchas horas de zoom y algunas cosas como aprendizaje invertido, grabaciones, videos, mapas mentales, y otras cosas. 

El formato presencial-streaming es un tipo de aprendizaje/interacción, no es solamente un tema de formación, sino de conversaciones para el aprendizaje. 

Etc. y no diré más pues todo está por verse.

Y sí, el formato streaming es parte del e-learning, no sustituto, una parte que viene a enriquecer y que lo debe hacer el 2021.

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