La idea de este artículo es dejar claro el paso del Data-Driven al ChatGPT-Driven.
Se me ocurrió luego de escuchar a muchas personas, directivos, trabajadores y estudiantes.
Aceptemos que durante una década, cientos de organizaciones repitieron obsesivamente que tomar decisiones basadas en datos era el pilar de la modernidad. Se llenaron la boca de dashboards, KPIs, datalakes, modelos predictivos, gobernanza del dato, y blablabla.
Pero la llegada masiva de ChatGPT y modelos generativos demostró de golpe que todo ese discurso era, en gran parte, humo corporativo, o bueno, hay que decirlo así para llamar la atención.
¿Por qué? Porque ahora muchas decisiones se toman así:
- Sin pensamiento crítico.
- Sin método.
- Sin datos.
- Sin reflexión.
“Pídele a ChatGPT que nos diga qué hacer”.
- Sin análisis.
- Sin validación.- Sin pensamiento crítico.
- Sin método.
- Sin datos.
- Sin reflexión.
Visto así en frío, la promesa del “data-driven decision making” nunca existió realmente en muchas organizaciones; fue un relato aspiracional para ocultar la falta de rigor. Y la verdad que la llegada de la IA generativa está salvando a muchos y muchas.
Ahora, la IA generativa no solo revela esa falta de rigor: la amplifica.
Y esto trae como consecuencia algunas cosas, que no son todas, no son exactas, ni tampoco son la biblia del engaño.
1. La mentira del data-driven.
La mayoría de organizaciones nunca fue “data-driven”. Apenas eran dashboard-driven: usaban datos procesados por terceros, interpretados superficialmente. Mucho Power BI, poca ciencia.2. Lo que ChatGPT ha expuesto con violencia.
La adopción masiva de ChatGPT podría revelar es que:- No existe cultura analítica real.
- No existían métodos de análisis.
- No existe pensamiento crítico.
- No existe comprensión de la estadística ni del dato.
Lo que sí existía era pereza intelectual, pues si no hubiera esta perez, el chatGPT ya había aumentado el ingreso y ganancias.
.
3. De la flojera analítica a la flojera generativa.
Se pasó del: “no tengo tiempo para analizar los datos” ...A un ahora donde: “ChatGPT lo hace por mí”.
El mandato del data-driven terminó siendo una coartada.
Y, la IA generativa se volvió otra.
4. La paradoja peligrosa.
La IA nació para amplificar el pensamiento humano, no para reemplazarlo. Pero en muchas organizaciones está haciendo exactamente lo contrario: está reemplazando un pensamiento que nunca existió.5. El verdadero problema no es la IA.
El problema es que sin pensamiento crítico, la IA solo acelera la estupidez.Y lo hace a escala.
La organización que nunca analizó sus datos ahora toma decisiones con “intuición aumentada por IA”, lo cual en realidad significa:
Decisiones generadas sin evidencia, sin validación y sin criterio.
En suma ...
La IA generativa no está destruyendo el pensamiento humano. Solo está exponiendo la mediocridad que ya existía.
Las organizaciones que realmente quieren ser inteligentes deben pasar del mantra “data-driven” al único concepto que importa hoy: “Decision-Making Based on Understanding.”
La clave es: IA + datos + criterio + método + pensamiento.
Sin esto, ChatGPT será el nuevo PowerPoint: otra herramienta brillante usada para justificar decisiones estúpidas.



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