domingo, 6 de noviembre de 2016

La Mentira #Política -

La mentira se vislumbra como un arte en la política, que ha adquirido diferentes formas, es decir, ha evolucionado a lo largo de la historia siendo notoria la diferencia entre la mentira tradicional y la moderna.

La mentira se vislumbra como un arte en la política, que ha adquirido diferentes formas, es decir, ha evolucionado a lo largo de la historia siendo notoria la diferencia entre la mentira tradicional y la moderna. 

La primera alude a la mentira como el arte de esconder; mientras que la segunda se parece más a idea de la mentira como la destrucción de la realidad

Sobre este tema hay dos textos de nombres sugerentes y mediáticamente atractivos. Me refiero a "Historia de la mentira" de Jacques Derrida, y el "Arte de la mentira política" de Jonathan Swift. 

Son textos que dan lugar a diferentes análisis y que profundizaré a partir de las reflexiones sobre el arte de mentir que estos autores trabajan en sus escritos. 

La mentira, un concepto en transformación.

Jack Derrida hace un importante análisis de la historia de la mentira, en la que busca definir el concepto de tal palabra. 

Para este autor engañarse o cometer un error no puede llamarse mentir. 

Mentir es querer engañar al otro. 

Entonces, no puede haber mentira cuando se dice lo que se cree, cuando se actúa en función de lo que se cree. 

Puede que exista error pero jamás mentira. 

Aunque sería importante agregar que muchas veces para mantener una verdad, en el camino se va dando uno cuenta que hay que mentir. 

De esta manera, partiendo de esta definición, hay dos actuares contra los que jamás se podrá probar la mentira: 

1. Cuando uno se equivoca pero sin la intención de querer engañar. En este caso el pensar, el decir y el actuar se hicieron de buena fe. 

2. El otro, cuando existe una diferencia entre lo que se dijo y lo que se quería decir. Es el caso cuando no se utilizan las palabras acordes y de inmediato surge la excusa “perdón, no fue eso lo que quise decir”. 

En consecuencia, el concepto de mentira es un hecho o un acto intencional. 

Es decir, que jamás se puede mentir a sí mismo solo se miente a los otros. Un concepto en el que solo cuenta la intención. 

Podría ampliarse este tema cuando se incluye el no decir todo lo que se piensa o se sabe, omitir verdades, ¿Puede ser éste un acto de prudencia o se trata también de mentir? 

Pues, si en la modernidad la mentira completa y definitiva surge en la manipulación de los hechos; omitir podría ser con la intención de manipular y, entonces, estaríamos hablando de la mentira más descarada. 

¿Y qué tiene de distinta la mentira en esta época? 

Diríamos que, en sus inicios se hizo de forma oral y conquistó todos los saberes orales posibles: chismes, rumores, etc. Luego, con el desarrollo de la prensa escrita dejó atrás la fase de la oralidad, alcanzando una sistematización que hacía uso de la palabra escrita. Pero, el consumo en masa de la mentira es a partir del siglo XX a través de la vía electrónica y global. Entonces, la gran diferencia que tiene es el volumen de masa que ahora miente. 

La particularidad de la mentira política. 

Pero, el concepto de la mentira tiene una particularidad cuando se trata de la mentira en la política, según Swift. 

Pues, hay un punto esencial que la hace diferente a las otras y es que esta debe tener una memoria corta y jurar a los dos lados de una contradicción según convenga con las personas que tiene que tratar. 

Esta verdad haría difícil la tarea de clarificar el pensamiento de los políticos tratando de interpretar todo lo que dicen, pues, uno terminaría desilusionado sea por haberle creído o no. 

Además, el arte de la mentira política se basa en el arte de hacer creer al pueblo falsedades saludables con vista a un buen fin que ha evolucionado a lo largo de la historia 

¿Saludables? Y es que acaso… ¿Existen mentiras saludables? 

Parece que así piensan los personajes principales de la mentira política. 

La mentira política tiene unos agentes muy interesantes. 

  • De un lado, están los que monopolizan la verdad y se creen con el derecho de la mentira saludable con el fin de consolidarse en el poder. 
  • Y, del otro lado, se instaura otro tipo de mentira, la de aquella sociedad que quiere salir de él. 

Y con ésto se acaba la monopolización de la mentira; la cual ya no es exclusiva de la derecha, así como de la izquierda no lo es más la compasión y la virtud. 

La democracia acaba siempre igualando las condiciones. 

Aunque pocas mentiras llevan el sello del autor, ya que se desvirtúan al ser repetidas por una gran masa de seguidores que creen en ella así sea una hora ... aunque en el peor de los casos, muchas de ellas salen de una fábrica de la mentira, lo que Jonathan Swift denomina el Ministerio de la verdad

Y ... 

¿Acaso no os suena todo ésto? 

Podemos hacer todo un análisis de nuestros políticos, pero quisiera que estas reflexiones se contrastaran con conceptos como Gobierno Abierto. Quizás, en concepto de Derrida, el Gobierno Abierto precisa ser deconstruido. Pero eso es otro historia.

Jacques Derrida. Deconstrucción y otras ideas clave (subtitulado castellano, 9:41')

Quiero cerrar esta post con una idea de Maquiavelo ... “la política es un juego de pasiones y de intereses opuestos, y el disimulo es una de sus reglas esenciales”.


___________________

  • Derrida, Jacques. (2002). Historia de la Mentira. Universidad de Buenos Aires. 61 pp.
  • Swift, J. (2003). El arte de la mentira política. SEQUITUR. 96 pp. 

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